Once meses de la aventura freelance

Fuí bastante duro con mi antigua jefatura directa en mi post anterior, ese en que contaba algunas cosas que me llevaron a pensar en pasar más tiempo con mi familia y buscar la manera de manejar mejor mi tiempo y emprender una vida de trabajo freelance. Quizás más de alguien pensó que al pasar un año estaría divorciado, borracho y cantando mis penas en alguna esquina. La realidad fue distinta, pero no del todo dulce…

Lo que sucedió en mi anterior trabajo “formal” y me llevó a pensar en cambiar el rumbo de mi vida laboral es algo de lo que no puedo renegar y no menciono el lugar porque es un buen sitio para trabajar y me quedé con muy buenos recuerdos de mis colegas docentes, asistentes de la educación, algunos directivos y los sostenedores. Mi lealtad estaba para con mi trabajo y la gente que trabajó conmigo.

Pero eso quedó atrás para mí…

El comienzo del trabajo freelance

Todo era miel sobre hojuelas porque tenía un guardado de dinero por ahí y también llegaba alguna plata de los trabajos. Nunca pensé en emanciparme laboralmente para ser millonario o para demostrar algo, siempre fue para lograr más libertad horaria para poder decir “hey! creo que saldré un momento con mi esposa e hijas” y que nadie me cuestionara por eso.

Entonces era genial recibir proyectos de distintas empresas y particulares y poder fijar horarios de reuniones y decir “luego de esta hora no hay reuniones, porque así lo decidí” y además poder tener tiempo de estudiar y actualizar conocimientos. Incluso llegó el momento en que pude subcontratar a un amigo que es muy buen diseñador y con quien logramos llevar adelante algunos proyectos de muy buena manera.

Yo al ver que Nicolás Schürmann también le hacía al juego del emprendedor.

Además coincidió con que un conocido del ambiente tech de habla latina estaba en lo mismo, dejando su trabajo “formal” para dedicarse de lleno a su emprendimiento. Creo que debes conocer a Nicolás Schurmann, Hola Mundo para el mundillo de YouTube. Entonces sentía que era parte de una corriente que quizás iba a ser más demoledora dado que ya muchos que no lo habían hecho habían podido probar del trabajo remoto gracias al confinamiento por la pandemia.

Tuve más tiempo para seguir experimentando en la cocina (me encanta cocinar), para dar clases de guitarra y aprender nuevas técnicas también, para jugar con mis hijas y pues con mi esposa… ¡Oye! ¡No te interesa saberlo!

Seis meses y se acerca fin de año…

Ya cumplía seis meses trabajando como independiente, un par de proyectos a cuestas y nada nuevo… NADA NUEVO… Y los ahorros ya se habían secado hace poco. Ya era tarde para ver el video de inversiones de Hola Mundo (aquí van risas grabadas) y se acercaban las fiestas de fin de año.

No te voy a aburrir con mi épica historia de cómo salvamos la Navidad del 2021 usando magia, pero fue una buena velada. La pasé con mi familia (incluidos mi suegra, mi cuñado y su pareja) y la cena estuvo genial, las niñas tuvieron sus regalos y pues nosotros comimos como cerdos y la pasamos super. Primera vez en mi vida en la que no me preocupaba por no tener mucho, y era porque tenía la certeza de tener lo suficiente.

¡¡PEEEEEERO!!

Hace un tiempo había trabajado para una consultora en un proyecto que me tuvo obsesionado un par de meses hasta que dí con la solución y pues creo que eso dejó una buena impresión de mí ante el PM (aquí también me ayudó el Nico Schürmann a alumbrar la ampolleta). Fue así como a mediados de enero (2022) me contacta de vuelta para trabajar juntos en algunos proyectos y siguiendo de manera freelance. Él es sequísimo en lo que hace y su propuesta fue así: “José, yo me tiro con lo que es diseño y tú le pones bueno con la funcionalidad de las plataformas/sitios que levantemos”. Alguien me estaba pidiendo ser partners, no lo dudé.

¡Genial! ¡Me apunto! Tenía la chance de poder aprender de él, trabajar con él y además lograr más proyectos en el mes con toda la libertad de tomar otros proyectos externos. Y eso fue casi como ver el trampolín que hacía falta para repuntar y repensar mi emprendimiento (TeraBreik) y del cual escribiré muy pronto en un nuevo post, porque se viene algo bueno. Y claro, desde ahí mis días son “José, wn, mira este proyecto ¿crees que sea posible darle?” “José, oye ¿en qué estás? Dejemos de trabajar y revisemos esto, mira (y nos ponemos a estudiar nuevas tecnologías/soluciones)” “José, buena reunión wn” jajajaja esa última tenía que agregarla porque sentí que me felicitaban y agradecían por algo que fue bastante mínimo de mi parte.

Lo personal

La partida de mi mamá aún duele como en el día en que me llaman para avisarme, pero ahora sólo estoy aprendiendo a vivir con eso. Mis hijas crecen sanas y con mi esposa pololeamos y aprovechamos de salir como en el primer mes de comenzar a salir juntos, seguimos siendo cómplices en todo.

Y concluyo en lo siguiente: no me arrepiento de haber dado este paso, a 11 meses de haber comenzado, meses que han sido un sube y baja desde varios puntos de vista, y creo que debo insistir en que el apoyo de tu partner emocional, compañero/a de vida y/o familia es importante.

En el tiempo en que escribí mi post anterior no estaba con resentimiento hacia lo que había pasado en mi último trabajo “formal”, sino que estaba muy contento de saber que ya no volvería a vivir ciertas situaciones que nada me aportaban ni emocional ni profesionalmente. Tengo todo lo que necesito, y eso me basta; si viene más de lo que necesito, bienvenido sea.

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