Actividades Software Libre 2020

Ha sido horrible para muchos todo este cuento del COVID-19. En mi trabajo en el colegio he sido testigo del estrés del que son víctimas los docentes menos acostumbrados a todo lo que implique el uso intensivo de un computador. Mi trabajo es darles soporte técnico y cada día veo al menos un caso nuevo de alguien que necesita solucionar algún imprevisto básico (para mí), pero que para ellos significa un problema mayor. Quien diga que los profesores y profesoras están de vacaciones en los tiempos que corren, es porque realmente sabe nada acerca del esfuerzo sobrehumano que están desplegando.

Muchos han sido mis planes durante el primer semestre del 2020, y lamento no haber escrito antes durante este año; separaré esos proyectos y actividades según sean de Parrot OS, LibreOffice o de cualquier otro relacionado con mi trabajo.

Parrot OS

Estamos muy motivados en el equipo de Parrot-ES (el equipo que dirige la comunidad en español de Parrot OS) y con muchas ideas. Desde hace un par de meses hemos estado haciendo webinars y talleres semanalmente, cuyos temas pasan por diseño web, bash e incluso fundamentos de Arduino; me siento privilegiado por contar con un equipo como el que tenemos en Parrot-ES.

Estamos en proceso de actualización de la documentación oficial, de la que esperamos liberar su 3a edición muy pronto, y paralelamente estamos planificando el re-lanzamiento de nuestro sitio, pero ya como plataforma de contenidos y documentación. Siento que desde que fundé esta comunidad junto a Claudio (miembro de Parrot-ES) hemos tenido vida propia y agradecemos esa libertad para proceder creando material visual de todo tipo.

LibreOffice

Como sabrán algunos, soy miembro de The Document Foundation (la casa de LibreOffice) y este año he renovado mi membresía, por lo que ni pienso siquiera en descansar de trabajar por difundir las bondades de esta excelente alternativa al privativo Office de Micro$oft; diría que es LA alternativa.

Dentro de una semana estaré repitiendo la experiencia de sumarme a los grandes de LibreOffice Latam para una nueva convención, que esta vez será remota dada la contingencia. Volveré a hablar acerca de la Migración a LibreOffice en el colegio, aunque esta vez sumaré algunas actualizaciones del proyecto + otros temas referentes al Software Libre y de Código Abierto.

Además estoy en etapa de gestación de una serie de videotutoriales para usar LibreOffice según el uso que se le haga, para lo cual estoy desarrollando una encuesta con la ayuda de la gente de The Document Foundation y gestionada por el gran Daniel Rodríguez; siempre agradezco su disposición y humildad al momento de prestar cualquier asesoría por mínima o simple que ésta sea.

El maldito laburo

¡NO! No hablaré mal de mi trabajo, sino que compartiré algo muy simpático (por decirlo de alguna manera) que me sucedió hace un par de semanas.

Desde el 2019 he prestado servicios esporádicos de soporte y seguridad a un colegio de mi ciudad; no diré el nombre del colegio porque no he consultado con ellos antes de escribir este post. El asunto es que hace unas semanas un contacto de ese colegio me recomendó para un trabajo como developer, lo cual me parecía genial y más aún al conocer el salario que ofrecían.

El contratante estaba muy interesado en contratarme e insistió mucho en que probemos trabajar juntos, pero antes yo debía avisar a mis actuales jefes que me iría y además debía dejar todo en regla para quien llegara a sucederme en mi puesto. Algo que me pesaba eran los proyectos que pude haber desarrollado o seguido desarrollando en el colegio, la migración a LibreOffice por ejemplo. Fue una semana dura, no tanto por la carga de trabajo que tenía sino por la decisión y todos los escenarios posibles en mi mente; decidí conversar con el representante legal de la Corporación con quien tengo contrato y despedirme en muy buenos términos, pues han sido excelentes jefes.

Contrario a mis planes (despedirme y al terminar esa conversación llamar al otro empleador), me pidieron que conversemos más a fondo mis condiciones laborales, poniendo sobre la mesa la carga horaria versus el salario actual. Dos días más para una propuesta final, la cual se logró acercar a la del otro trabajo y con el agradecimiento de parte de la Corporación “por estos años detrabajo arduo y por el compromiso demostrado en toda circunstancia”, cerrando con la petición de seguir trabajando juntos. No me considero el informático x10, por lo que me sentí muy halagado esa semana por ambos empleadores.

Por lo tanto, sigo siendo el Soporte Informático de ese humilde colegio con población vulnerable y con realidades muy diversas que me han enseñado a cultivar la empatía hacia quienes no saben lo mismo que yo, algo que nos hace falta a muchos colegas programadores/técnicos.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *